PERCEPCIÓN

ARRIBA Y ABAJO

 


Esta es una colección de imágenes en las que, como se indica en su título, la clave está en darles la vuelta (salvo en algunos ejemplos, en los que bastará con dar un giro de 90º)

Dos ejemplos bastante antiguos. El primero es de Matheus Merian. El segundo es uno de los ejemplos en los que basta con un cuarto de vuelta para que el caballo se convierta en rana. 

 

En el S.XIX  se publicó en Francia un juego de cartas llamado "Jeu Grotesque", en el que los rostros de las figuras eran reversibles. Además en cada posición se podían ver hasta tres rostros (los dos perfiles y el frontal) Como ejemplo presentamos este as de picas visto en sus dos posiciones.

 

Dos ejemplos de Peter Newell. A la izquierda un chico con birrete se asoma a la valla mientras otro se ahoga en el agua. Además, al juntar los dibujos, parecen formar una única escena. A la derecha un gato (en posición difícil) se convierte en perro (de abundante boca).

 

Dos ejemplos de imágenes que esconden dos rostros: a la izquierda un dibujo de Jack Botwinick que además consigue una perfección en los rasgos que no es habitual en este tipo de "rostros dobles" donde suele haber elementos que delatan la presencia de dos dibujos en uno. A la derecha, "El maestro y el policía" (una estupenda metáfora del estado actual de la enseñanza), un dibujo de 1942 del dibujante Rex Whistler, un especialista en este tipo de imágenes.

 

Otro ejemplo que esconde dos caras, en este caso diseñado por un joven creador, Ramón Iriondo, alumno del IES Federico García Lorca de Las Matas (Madrid).

 

Antiguo cartel en que un hombre se convierte en burro (que ocupa lo que antes era la barbilla y la nariz del hombre).

 

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