PERCEPCIÓN

FIGURAS REVERSIBLES

 


En general, podríamos llamar "figuras reversibles" a todas aquellas que admiten más de una interpretación. Pero aquí nos centraremos en imágenes, normalmente geométricas, que admiten más de una interpretación debido fundamentalmente a la perspectiva. 

La figura reversible más conocida es el cubo de Necker, que fue publicada en 1832 por el naturalista suizo Louis Albert Necker. Esta figura, de apariencia plana, se puede interpretar como la representación de un cubo, pero de dos maneras diferentes (cada una de las caras que mantienen su forma cuadrada en la representación puede verse en primer plano).

 Veamos otros ejemplos de figuras reversibles: 

Escalera de Schroder: Si la miramos desde otro ángulo (por ejemplo girando la cabeza hacia el hombro derecho) se intercambian el fondo y el primer plano y la parte convexa de los escalones pasa a ser cóncava y viceversa. 

Servilletero de Wundt: en este sencillo cilindro cualquiera de las dos bases puede ser la que estaría visible siendo la otra la escondida. En la imagen inferior mostramos las dos posibilidades según si tomamos como cara visible la superior o la inferior.
 

Ilusión de Thiery: en esta sencilla pero potente ilusión, podemos ver un cubo a la izquierda que se extiende a la derecha en un diedro o, al contrario, ver el cubo a la derecha

Diedro de Mach: como si fuera la cubierta de un libro, la unión de los dos planos puede verse cóncava o convexa: se puede ver el libro abierto hacia nosotros (el pliegue sería lo más lejano desde nuestro punto de vista) o cerrado (el pliegue sería lo más cercano) 

Ilusión del hueco y la pirámide. Según su autor, Dmtry Rakov, la ilusión dual más sencilla del mundo ya que, con estos pocos trazos, pueden verse tanto una pirámide como un hueco del que vemos dos de sus paredes
Ilusión del acordeón: cada unión de dos planos puede verse bien como cóncava, bien como convexa. El logotipo de nuestra web "Ilusionario" es un ejemplo de ilusión de acordeón.

Este dibujo de la ilusión de los tacos apilados está hecho a partir de otro de Stan Gibilisco en su libro "Ilusiones ópticas". La figura se puede interpretar de tres (y hasta de cuatro) maneras diferentes.
Esta figura puede representarse como un pequeño cubo situado en la esquina de una habitación o como un gran cubo al que le hemos quitado una esquina (son las dos interpretaciones más sencillas aunque también puede verse, con más dificultad, como un pequeño cubo que sobresale de otro cubo más grande...)

 

Esta silla tiene la propiedad de que, aunque la vemos de frente, no es tan difícil verla de forma que parezca que está de espaldas a nosotros. Algo parecido ocurre con la foto inferior de un usuario de  Flickr de un banco que consigue el efecto de manera mucho más sorprendente. El extremo izquierdo del banco de mayor tamaño parece estar de espaldas a nosotros mientras que el de la derecha parece estar de frente. Hemos esbozado un simple esquema del "banco reversible" y el efecto permanece: el rectángulo en perspectiva que vemos, ¿es la parte inferior o la superior del asiento del banco?

 

Este anuncio de queso ilustra una ilusión muy conocida que podríamos llamar (obviamente) "la ilusión del queso". Al cortar un trozo la parte clara que aparece forma un ángulo que fácilmente se puede ver vertical (como una tienda de campaña). Para ello hemos destacado ese trozo en la parte inferior. (Por cierto, circulan mejores ejemplos de esta ilusión en forma de dibujo pero en este interesante caso real preparado por Ilusionario ha bastado con trazar la línea del doblez)

 

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